Espejismo.
No hay nada mejor que dormir a tu lado, excepto, tal vez, tenerte dentro y sentir que somos uno y que tu mirada me diga que me sigues necesitando.
Domingo de lluvia, uno de mis estados preferidos. Siempre he tendido a la melancolía, lo reconozco, y despertar oyendo las gotas limpiar el asfalto, sin más ropa que la piel ni más abrigo que tus brazos, es el mejor despertar que puede ocurrírseme esta noche de humedad, oscura, recordando.


