sábado, julio 07, 2007

Las reglas del juego



'No puedes conocerme, nadie puede llegar a conocer a nadie jamás...'


Se me escapan las retorcidas leyes del deseo, en cuestiones de tácticas, estrategias y demás.
No consigo entender el anhelo que muchas veces produce lo que no se puede tener. No hablo de querer algo que no está al alcance, sino de desear una cosa precisamente por poseer la cualidad de lo inasible.

En algunas (desacertadas) circunstancias de la vida, la obsesión nos puede poseer. Podemos caer en el molesto comportaminento de la incansable insistencia, y eso lo comprendo:
Entiendo el no poder resignarte si tu pareja te deja pero sigue compartiendo tu espacio personal, y asegura que no te puede superar.
Entiendo el patetismo de la reiteración de amor del mejor amiga/o, que sigue a nuestro lado porque no queremos perderlo, pero es incapaz de aceptar repentinamente límites impuestos que desea quebrar.

Entiendo la emoción de conocer a alguien especial, que surja una conexión y ver que esa persona no se quiere acercar: la frustración y el convencimiento que pueden llevarnos a no dejar a alguien en paz.

Pero no puedo entender la simple, llana e injustificada obsesión. Empecinarse en alguien sin motivo, y hacerle partícipe de ese afán de posesión. No hablo de enamorarse, no hablo de la desesperación por el sexo, no hablo de sucumbir ante una persona irresistiblemente atractiva.
Se trata de que alguien (generalmente habituado a triunfar) se proponga por todas conquistar a otra persona, sospechando que el rechazo solo aporta más ansias de ganar. Esto despierta en mí la curiosidad social y antropológica, sin más.

Además de molestarme ligeramente no poder resolver la cuestión, me hace gracia, pero ante todo, y básicamente, esta recurrencia impredecible es incómoda de soportar.


No quiero que me hablen hoy, es día de chocolate, helado y Las reglas del juego, que al menos muestran lo que yo no sé explicar.

11 comentarios:

Blogger Gris_oscuro ha dicho...

No entiendo de conocer a gente, de reglas del juego o sentimientos..perdi tres años de mi vida por una obsesion..no se entender lo que se espera de mi o lo que yo puedo llegar a esperar de alguien..pero me encantaria saberlo, y contartelo..
Besos,
Gris

3:33 p. m.  
Blogger Helena ha dicho...

aveces pienso que todo es una obsesion para mi, tal vez el escribir constantemente cosas que jamás sucederán, o el querer a quien ha de ser menos indicado es algo de naturaleza humana..me cabe la pregunta entonces...¿tomos todos humanos?, es que en este circulo que me rodea nadie es tan obsesivo como lo soy yo...no es malo no? pero es algo...solitario

7:16 a. m.  
Blogger Alice ya no vive aquí ha dicho...

Precisamente por lo inexplicable, la gente que cae en ello, se siente incapaz de racionalizar y darse cuenta de lo que hace e implica.

Lo impredecible sobre todo radica en que cada uno de los que juega, lo hace según sus propias reglas, y no siempre coinciden.

1:30 p. m.  
Blogger juan rafael ha dicho...

Las relaciones sociales/personales son todo un enredo. Por mucho que hagas, siempre serás criticado por, al menos, la mitad.
Las reglas del juego son eso, reglas, pero hay un refrán que dice: hecha la ley, hecha la trampa. Sólo tienes que cambiar la palabra.
Besos.

1:36 p. m.  
Blogger claradriel ha dicho...

Gris...
a veces, la ignorancia no es tan mala.
Yo no llego tan lejos en mis máximas.

Se puede conocer a alguien, pero no conocerlo todo de ese alguien...

A ver si compartimos conocimientos, igual uniendo piezas sacamos una imagen...


Helena,
apasionarse es vivir.

5:27 p. m.  
Blogger claradriel ha dicho...

Alice...
si se es conciente, y se respeta, no pasa nada.
No siempre es así. Por desgracia, a veces, involuntariamente.


Juan rafael,
mientras sea la otra mitad...
el truco, el mío al menos, es mi propio juicio. A veces también me condeno en mi propio juego.

5:29 p. m.  
Anonymous Carmen ha dicho...

silencio compartido y tolerado, y comprensivo, entonces... y chocolate, helado... lo que quieras.

me hiciste pensar... eso no sé si es bueno. Pienso demasiado para ser feliz, y andaba muy ligera de cascos últimamente y todo andaba bien... ayssss en fin. voy a leer tu mail, guapa.

Un besazo, que no sabes cuanto echo de menos alguna conversación contigo, bonita

1:44 p. m.  
Blogger bettyylavida ha dicho...

Me hicístes también pensar a mí. Es difícil entender una obsesión, más que nada porque es algo ilógico y sin leyes , algo que aparece en tu vida y que no te puedes quitar de encima y que suele ser un coñazo infinito hasta que te das el cabezazo definitivo. Pero coincido contigo en que, cuando el rechazo es obvio ( y lo tienes claro...) pasa a ser una enfermedad curiosa.

Te explicas fantásticamente.

8:13 p. m.  
Blogger Para, creo que voy a vomitar ha dicho...

Yo conozco gente así y de verdad que tampoco lo entiendo... Cuando alguien muestra interés, esas personas lo pierden y van a otra cosa, mariposa.

Afortunadamente nunca me he encontrado con nadie en mi camino sentimental, pero seguro que albergaría rencor hacia esa persona.

Qué gran película!!!!!, que gran polvo con vómito incluido! jajaja

Ains, qué asco.

Besos!

9:05 a. m.  
Blogger hack de man ha dicho...

A mi me está obsesionando el saber cuál de las posturas del cartel de la peli me gusta más... y no acabo de decidirme...

1:48 p. m.  
Blogger claradriel ha dicho...

Arc,
el vómito es fal (mal + fatal). Apuj. Pero digno (bueno, es un decir) del nivel de la peli, eh??

Y qué me dices del baile maricón??
Y de la prueba de camisas ante el espejo?
Y del yoga??

Lo adoptamos????

;)



Hack,
entre nosotros,
lo mío es todo una pose, estas cosas no me van.
La cara (de puerco) del cerdo de abajo-izquierda me da un miedo...
Las demás, bueno, no sé, habría que probar, claro, sino, cómo opinamos?
Así que... ya me cuentas. Yo, por mi parte, casta.
Este cartel hiere mi sensibilidad.

6:36 p. m.  

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Página principal